sábado, 8 de mayo de 2010

El CUENTO DE SÁBADO

- Mamá me encuentro mál. Creo que no voy a poder ir hoy al colegio...
- ¡Pero si eres sábado!
- ¡Huy pues creo que ya se me ha pasado! ¡No me esperes despierta!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

viernes, 7 de mayo de 2010

OLIMPIADAS

Un, buen, día, las, palabras, se, aburrían, tanto, que, decidieron, organizar, una, carrera, de, obstáculos.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

PARA SIEMPRE

Deseó convertirse en estatua de arena y ser colocado justo en la orilla. De esta forma, el mar, aquel que le había arrebatado su amor, lo iría engullendo lentamente hasta lograr reunirlo con ella.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

CADENA DE FAVORES

- ¿Y tu madre?- En el tejado.
- ¿En el tejado? ¿Se puede saber qué esta haciendo ella en el tejado?
- De antena.
- ¿Qué?
- Sí, verás. Hemos hecho un trato. Yo arreglaba la fuga del desagüe y ella se encargaba de arreglar la antena estropeada. Como no ha podido hacerlo le he pedido que la aguante hasta que acabe mi programa favorito. No te preocupes, falta poco para terminar y aunque estemos en mitad de una tromenta de nieve mamá está bien abrigada.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

BEELZEBUB

Eligió transformarse en un pastelito de crema con manzana y nata. Se mantuvo sobre la repisa esperando poseer a su próxima víctima.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

CANSANCIO

- Debo de estar hecho una mierda...
- ¿Por qué dices eso?
- Porque tengo el cuerpo lleno de moscas.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

COSAS DE PIOJOS #2

- ¿Por qué estas tan nervioso?
- ¡Es que hoy viene mi primo Alfredo de visita!
- ¿No es el que se fue a vivir pubis?
- Si ese... El que se casó con aquella ladilla con clase...
- ¡Y qué buena que estaba! !Ese si que hizo un buen el braguetazo!
- Joder, ni que lo digas...

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

COSAS DE PIOJOS

- ¡Me cago en la!... ¡Otra vez vuelve a llover colonia barata!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

IRRESISTIBLE

La curiosidad era tan poderosa... y ese ventilador tan tentador.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

jueves, 6 de mayo de 2010

CAMBIO DE SEXO

¡Le quitó el pitorro y de repente Paquito se volvió Paquita!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

LO QUE NO SE PUEDE, NO SE PUEDE...

- ¡Lo siento mucho hija mía. Ya puedes llorar, patalear o golpearte la cabeza hasta sangrar. Eres y seguirás siendo toda tu vida un robot!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

EVOLUCIÓN / REVOLUCIÓN

Los pollos hartos de ser cocinados en el horno decidieron un buen día rebelarse y proclamarse inífugos.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

LA SILLA

Le tenían tanto cariño que en vez de arrojarla al fuego o a la basura le fabricaron una prótesis para que pudiera cumplir servicio en la familia durante muchos años más.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

QUE LO BUENO NO ABUNDA

-¡Cierre la puerta! ¡Cierre la puerta! ¡Que se escapa la suerte!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

PASIÓN A PRESIÓN

-¡Te voy a hacer temblar el culo como a ti te gusta!- Le dijo el sifón al vaso.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

CREENCIAS

- ¿Eres supersticioso?
- ¿Supersticioso? Noooo ¡Soy Megasticioso!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

miércoles, 5 de mayo de 2010

LOS AMANTES

Y el bolígrafo, lascivo, llenó la virginal e inmaculada cuartilla de letras, números y toda clase de garabatos.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

REGATEANDO

Las regatas en Londres están predestinadas a acabar en la clandestinidad. Todos los esfuerzos van dirigidos a esconderlas para que no se vean abiertamente. La tendencia se extiende al resto de Europa.

A LAS BARRICADAS

- No entiendo qué sucede mi sargento. ¡Le juro que yo no le apuntaba a usted! ¡Ha sido coger el cetme, ponerme el traje de camuflaje y no dejar de confundirme!


OTROS MUNDOS

- Tu ignóralos. Sólo son simples y estúpidos humanos... - Le comentó una hormiga a otra. 

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

HELADO REFRESCANTE #2

- Me encantaría tomar el helado en un barquillo.

- Uy, no, no...yo de esa música, paso. Prefiero ir a uno rockabilly.


© Inma Sinma´s - 2010 (Todos los derechos reservados)

LA ISLA DE ÚLTIMA

Allá por Macondo, decían que había un librero Catalán al que llamaban "El Sabio". También alertaban los rumores de que en esa librería se encontraban todos los libros. Todos! Allí; para lograrlo los fabricaba diminutos con letras microscópicas que las copiaba del original con lupa de relojero, así; un tomo de la Iliada podía ser del tamaño de una caja de cerillas, por ejemplo.
Los clientes eran seis o quizás siete entre los cuales se encontraba el nieto del Coronel Aureliano Buendía. Una mañana, al librero le entró una profunda melancolía quizás provocada por la decadencia de Macondo, o, a lo mejor se le enquistó en el profundo de su alma y ya no pudo más. Citó a sus clientes y les comunicó que les regalaba la librería porque abandonaba y advirtiéndoles les dijo -Largaos vosotros también o se os comerán las hormigas-.
Embarcó en un lujoso transatlántico en Cartagena de Indias rumbo a Europa. Los primeros días de la travesía fueron bien pero; al llegar al equinocio del viaje inició el sentimiento el revés y por lo tanto comenzó a sentir tristeza de Macondo, qué extraño, qué sorpresas, qué sentimientos y como nos traiciona a veces el alma. Cuanto más se alejaba más necesitaba dar la vuelta.
Al desembarcar en su ciudad se emocionó pero a la vez la encontró distinta. Impersonal, muy bonita (a lo mejor demasiado ensimismada) ¿y las marquesinas? ¿y esa arquitectura casi de aereopuerto? ¿y los tranvías de antes? ¿y el caserón donde se encontraba su parvulario? ¿y la gente? ¿quienes eran? Estuvo apenas cinco años y un buen día huyó.
Volvió al oeste, se embarcó de nuevo rumbo a Cartagena de Indias, rumbo a Macondo, rumbo a los orígenes, a los ancestros desconocidos, a la selva, rumbo al agujero de la jungla donde edificaron el pueblo. Soñaba con su vegetación, con su niebla encantadora, con su realismo y su magia.
Curiosamente, durante la travesía hubo una latitud (junto a su inevitable longitud), hubo un punto en la inmensidad en el que se le dividió el alma, justo en ese preciso espacio atemporal navegando por algún lugar del oceano comenzó a sentir añoranza de su tierra y también de Macondo. Cuando divisó el puerto de Cartagena de Indias algo se le había roto, se encontraba espectante y triste, en tierra de nadie, con ganas de llegar y de huir.
A Ríoacha habían dos semanas de viaje en diversas guaguas de colores vivos y luego dos días en el tren bananero hasta llegar a Macondo.
La llegada fue desoladora, olía a madera podrida por la envolbente humedad de la niebla, el pueblo estaba muerto, las hormigas competían con las termitas para devolverlo al caos de la selva, no había nadie en sus calles, solo reflejos de almas perdidas en su soledad, la ignorancia se los había llevado a todos. Encontró su librería inerte con telarañas que acompañaban a sus eternos libros diminutos. Nadie los había echado de menos, ahí estaban para el que tuviera curiosidad, para el que supiera leer y ahí los dejó, espectantes en la selva para que se cultivaran los bichos, las aves y las serpientes. La lluvia lo había enfangado todo. Huyó a no se sabe qué lugar. Entró en el agujero de su triste alma. Sentía apego por dos espacios que solo se acomodaban en su cabeza ¡qué extraño! Divagando durante días y en un claro de la selva halló el camino; por intuición volvió a Cartagena y allí compró una humilde embarcación y puso rumbo a esa latitud inevitable, a esos sentimientos encontrados que se bifurcaban en algún lugar del oceano (de la Atlántida dicen) y justo... halló una isla deshabitada y virgen, y allí vivió el resto de sus días en paz.
Al amanecer recordaba su tierra que le vio llorar, que le vio reir y a lo mejor jugar.
Al atardecer pensaba en su Macondo podrido y en ese espectrante bebé cadaver con cola de cerdo al cual aún se lo comían las hormigas.
Y repito; con esos sentimientos encontrados aprendió a vivir, aprendió a soñar y a morir en paz; pero antes a esa isla la bautizó como “La Última”.

© Juanjo Díaz Tubert - 2010 (Todos los derechos reservados)

HELADO REFRESCANTE

- ¿Sabes? me chifla tomar el helado en un barquillo.

- ¡A mí también! ¡ Y la cerveza en el chiringuitillo!


© Inma Sinma´s - 2010 (Todos los derechos reservados)

LA VENTANA

Tropezó mientras corría y se dió de bruces en el suelo. Se miró las manos doloridas. Un corte sangrante cruzaba la palma de su mano derecha. Lo contempló, sin apartar la vista de él. Así durante horas. Se había quedado perplejo ya que mirando a traves de esa pequeña grieta ahora podía ver todo el universo.

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)

GOURMET

- ¿Qué tiene en el menú de hoy?
- ¡Le recomiendo los buñuelos de viento sin buñuelos!
- ¡Deben de tener muy buena pinta!
- ¡Estoy seguro de que le encantarán!

© Richard Archer - 2010 (Todos los derechos reservados)